El monstruo de las bolsas de basura

El mostruo de las bolsas de plástico
El mostruo de las bolsas de plástico visita el vertedero (flickr de Bag Monster)

Pues existe el entrañable monstruo y está formado por 500 bolsas de plástico, el número de bolsas que de media utiliza un estadounidense al año. Monster bag es un cruzado contra las bolsas de plástico a la par que promueve el uso y compra de su bolsa reutilizable chico bag. Más allá de la bondad de su bolsa el monstruo resulta abominable.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=W_xmSUjJjQM&feature=channel_page[/youtube]
Monster bag tiene más ví­deos y canciones y pequeñas historias.

En el capítulo de 100% Sostenible en Murcia dábamos buena cuenta de las bolsas desde el minuto cero pero no contábamos con ninguna fuerza sobrenatural de la basura, falta nos hací­a. Ha habido otros seres salidos de los desechos más sabios y no tan peligrosos. Estoy pensando en la montaña de basura de los Fraggle (Marjory, the Trash Heap), el verdadero oráculo de los Grogs al que Gobo preguntaba sus dudas. Un mensaje casi explí­cito para decir que la sabiduría está en la basura.  Siempre nos acordamos de ella pero que yo recuerde no la hemos usado en ninguno de nuestros ví­deos. Pronto la invocaremos.

La montaña de basura de los fraggle con las gafas del IESO
La montaña de basura de los fraggle con las gafas del IESO

Gracias, Elena, que lo vió en verde que te quiero verde, y me lo envió.

Con pocas palabras basta

En los meses siguientes a los acontecimientos que tuvieron lugar durante la reunión del G-8 en Génova, Alessandro Baricco publicó una serie de artí­culos sobre la globalización en el periódico La Repúbblica.
Estos artí­culos fueron recopilados y tras unas correcciones y ampliaciones se publicaron en forma de libro.
Este libro no está escrito por un experto y las apreciaciones no se basan en una investigación sesuda y profunda, este libro está escrito desde unas preguntas muy básicas y con mucho sentido común.
Han pasado ya algunos años desde aquello y algunos capítulos se resienten (hay cosas que ya hemos superado o se han quedado obsoletas) pero el cuerpo principal del libro sigue perfectamente vigente.
Las reflexiones son muy acertadas tanto en sus conclusiones como en el hilo argumental que le lleva hasta ellas.
En resumidas cuentas es un libro muy pequeñito pero muy rentable, espero que lo disfrutéis.
Como muestra un botón:

[…]
Puedo equivocarme, pero el muro contra muro, hoy en día, sirve de poco. En los tiempos de la Revolución industrial, destruir las máquinas no llevaba muy lejos: el problema era más bien imaginar un nuevo y civilizado mundo del trabajo, e intentar hacerlo realidad. Hoy la situación no parece muy distinta. Es intuyendo un nuevo mundo como se puede soportar el impacto con la globalización: limitarse a defender lo viejo, ¿a qué puede llevarnos?

Por esto se me ocurre pensar que la idea de una globalización «limpia» tiene que pasar, necesariamente, a través de una especie de revolución cultural, que necesite que el mundo acepte pensar en el futuro, sin prejuicios, y esté dispuesto a dejar de defender un presente que ya no existe. No creo que, si existe una globalización «buena», ésta puedan realizarla cerebros que destruyen McDonald’s o sólo ven pelí­culas francesas. Pienso en algo distinto. Pienso en gente convencida de que la globalización, tal y como nos la están vendiendo, no es un sueño equivocado: es un sueño pequeño. Quieto. Bloqueado. Es un sueño en gris, porque procede directamente del imaginario de ejecutivos y banqueros. En cierto sentido, se trataría de empezar a soñar ese sueño en lugar de ellos, y de hacerlo realidad. Es una cuestión de fantasía, de tenacidad y de rabia. Es tal vez la misión que nos aguarda.

Alessandro Baricco, Next. Sobre la globalzación y el mundo que viene.
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Si os interesan este tipo de publicaciones os recomendamos también El fetiche del crecimiento de Clive Hamilton.

mucho ruido y pocas nueces

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Fotos Basurama (Pablo Rey y Rubén Lorenzo). Para la Exposición basurama panorámica

En la actualidad, el consumo se comercializa como instrumento de participación social. El teléfono, las telecomunicaciones e Internet se promocionan como medio para que la gente pueda estar en contacto con el mundo. Pero, según observó E. J. Mishan en la década de 1960, a pesar de los enormes avances realizados en las comunicaciones, la gente sabe sobre sus vecinos menos que nunca a lo largo de la historia. La ausencia de un contacto real da lugar a intentos desesperados de llenar el silencio con ruidos y distracciones triviales: la música ambiental de los centros comerciales, la radio comercial y los televisores en las salas de espera de los aeropuertos. Esa desazón que produce el silencio y la quietud es un fenómeno moderno, pero se ha ido desarrollando, por lo menos, desde que comenzó la urbanización acelerada. John Stuart Mill fue uno de los primeros en advertir el impacto psicológico del aumento de la densidad de población y la urbanización de la sociedad: «No es bueno para el ser humano verse siempre e ineludiblemente en presencia de su especie. Un mundo del que se haya extirpado la soledad representa un pésimo ideal. La soledad, en el sentido de estar a menudo a solas, es esencial para lograr cualquier hondura de reflexión o de carácter».
Podríamos decir que es el mal de nuestra época: estamos demasiados solos, pero no tenemos suficiente soledad.

Clive Hamilton, El fetiche del crecimiento.

El fetiche del crecimiento

el fetiche del crecimiento.

Mi padre acaba de prestarme este libro, tal vez sea porque frases como estas le recuerdan a mi…

«Los jóvenes, en particular, pasan a menudo años entrando y saliendo del mundo laboral mientras se dedican a una amalgama de «proyectos» ajenos al trabajo, manteniéndose a veces con empleos eventualeso con dinero del Estado o de sus padres o parejas, pero viviendo con frecuencia sin necesitar unos ingresos sustanciosos. Estos «trabajadores» no se sienten obligados a definirse o hallar su rumbo en la vida mediante un empleo asalariado y buscan, en cambio, autonomí­a ejerciendo distintas actividades no retribuidas, decisión que pueden tomar gracias a la organización social de esta era de abundancia.»

…no sé muy bien como tomármelo, en cualquier caso estoy disfrutando con él… es un libro indispensable para agudizar la vista.

Para más informacón os dejo un par de links:
(para que podáis hablar de él con autoridad sin leeros ni una palabra)

Crítica de Salvador López Arnal a la edición española.
Otra crítica.

Si al final os atrevéis espero que me digáis qué os parece (yo todavía no me lo he terminado).